NUEVAS TECNOLOGIAS: ¿Qué hacer ante lo que viene?

Vivimos en un mundo en el cual no sabemos que proponer, cómo hacerlo, cómo digerir tanta información, ya que parece que en todo el volumen de información que recibimos están todas las respuestas, todas las metodologí­as. Las nuevas tecnologí­as se encargan precisamente de eso, de hacernos llegar la información, que puede ser transformada en conocimiento, de una forma instantánea, inmediata. Tanto es así­, tanto esta dicho, que no vale siquiera la citar a un gran pensador, o a una gran institución que respalde esta aseveración. En este contexto se encuentran también todos los anuncios de nuevos dispositivos, de nuevas mejoras, de nuevos beneficios tecnológicos que nos invaden, y hacen pensar que el pobre computador que me compré el año pasado, que el plan de Internet que contraté, que la cámara digital sin tecnologí­a Wireless ya no me sirven.
Sin embargo, estas dudas asaltan cuando, efectivamente, tengo la capacidad de pago para hacérmelas. En otras palabras, me cuestiono lo antes descrito una vez que se que tengo el “beneficio” del costo de oportunidades.

Siguiendo con lo que nos dice Castells y Himamen (El Estado de Bienestar y la Sociedad de la Información, 2002), tenemos que: “La tendencia global de la economí­a informacional es la de conectar a su red a aquellos que son valiosos para ella (y añadirles aún más valor), pero desconectar a quienes carecen de valor (y, por tanto reducir sus oportunidades de adquirir algún valor). Esto tiene como consecuencia una creciente injusticia social en forma de desigualdad en la renta, polarización y pobreza.”

La idea de este artí­culo no es hablar de cómo nos afecta o afectará la tecnologí­a (no soy – como dice Castells – un futurólogo), sino de qué podemos hacer, colectivamente, frente a un escenario que nos propone mejores accesos (en cobertura, ancho de banda y precios) mejores condiciones de pago, mejores dispositivos y mejores condiciones de pago, y hacerlo precisamente teniendo en cuenta a los “Desconectados”, a los “Excluidos” digitalmente.

No siendo “futurólogos”, pero sí­ â€œcreativólogos” (¿o será “realistólogo”?) pensemos que vivimos en una localidad rural, a por lo menos 30 kilómetros de un núcleo urbano, con casas dispersas, con pocos años de estudio de su población, con un porcentaje mayoritario de población viviendo en condiciones de pobreza, además de bajos í­ndices de conexión a Internet y muy pocos computadores. Los más jóvenes estudian en la ciudad, donde tienen contacto con la tecnologí­a, y pueden ver la real ayuda que significa para sus compañeros (no en todos lados de la ciudad… claro está) el poder usar un computador en su casa, y además tener acceso a la Red. Es así­ como comienza a gestarse la necesidad en su hogar, traspasando la idea de lo “necesario” que es la tecnologí­a para lograr mejores resultados académicos, a sus padres. La comunidad comienza a sentir el “atraso” que significa el no acceder a las tecnologí­as.

Luego de esto, viene la decisión de los padres visionarios, de comprar un computador, comprendiendo que es un beneficio para la familia en general, pero con pocas posibilidades de “manejarlo” o “usarlo”, ya que a su edad, aunque lo consideren un beneficio, no encuentran un uso adecuado a sus propias necesidades de este aparato, que resulta ser un “moderno” adorno en sus casas, por lo que el ordenador es propiedad de los más jóvenes.

Una vez que tiene el computador este niño, siente que ha vencido una gran distancia entre él y su compañero (el del computador y la conexión del párrafo 6), sin embargo, cuando se da cuenta que no tiene conexión a Internet, y no puede participar del Chat de las tardes de sus compañeros, que no vio la última foto que subieron al fotolog del curso, y que sus tareas consisten en escribir sus ideas en el computador, no poniendo fotos (lo que no es necesariamente malo), viene la “decepción” de saber que su herramienta esta truncada. Sus padres siguen creyendo en la educación de su hijo, por lo que deciden contratar un plan de conexión, al momento de hacerlo, la compañí­a (x) le dice que su opción es la conexión por módem, con velocidades muy bajas, y que esta es su única opción, ya que no existe para el “sector” una conexión de mayor calidad, además, de existir, esta serí­a prohibitiva por el gasto en el cual esta familia deberí­a incurrir. Tomamos la opción de conexión por módem.

Sin pensar en el problema de no poder descargar ciertos contenidos, y ciertos programas, el estar conectados implica que no podemos utilizar el teléfono, por lo que viene la decisión de darle un uso mayor a una tecnologí­a que a otra. Optamos por restringir el uso de Internet, nos quedamos con el teléfono, más “útil” y más “universal”.

redes wimax

Poniendo el ejemplo de esta familia, homologuémonos a la comunidad que describimos en un principio. Qué hacer frente a un desarrollo tecnológico excepcional, qué hacer si este desarrollo pasa y no se queda, qué hacer si estoy inserto en las tres componentes de la Brecha Digital: Bajo Ingreso, Bajo Nivel Educativo, Escasa Infraestructura. La respuesta no la tengo, pero demos un vistazo a lo que se nos ofrece:

¿Subsidios? actualmente (lo comentamos en el portal), la SUBTEL estudia el poder incluir para el presupuesto 2007 subsidios a las conexiones, lo que pretende disminuir la brecha en los accesos.

¿Pre Wimax? tecnologí­a de alcance de kilómetros de cobertura, que conecta a Internet a ciudades enteras. Tecnologí­a que busca reducir el costo del cableado para conectar que la universalización del acceso.

¿Soluciones Comunitarias? Comuna Digital (Peñalolen), Puerto Montt Digital, Salamanca Digital o Conectando a Batuco, son cuatro iniciativas, con distintos niveles de éxito, en diferentes etapas del proyecto, y en lugares distantes uno de otro, sin embargo, con objetivos que se encuentran en gran medida, con poblaciones objetivos muy similares y que se abocan a resolver las mismas necesidades: disminuir la brecha digital a través de la inclusión digital de poblaciones de escasos recursos, precisamente los “Desconectados”.

Quisiera detenerme en el Proyecto Conectando a Batuco, que tiene una caracterí­stica distintiva, la de nacer de la propia comunidad, con la imagen de las nuevas tecnologí­as como servicio básico, incluyendo variables culturales de apropiación, generando soluciones locales para un problema global. Es por esto que ante el problema de Qué hacer ante lo que viene, para las comunidades que precisamente no poseen poder de decisión (económica), la solución comunitaria es la mejor “reunión para la consecución de soluciones propias”

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