INTERNET & THE CITY
Si seguimos pensando la carencia de Internet como un problema simplemente individual (es decir, yo individuo resuelvo el problema dentro de las reglas del mercado), estamos simplemente siendo “más Papistas que el Papa”, es decir, no estaríamos reconociendo el innegable hecho de que incluso en la economía más “capitalista” del mundo (EEUU), hoy existen literalmente CIENTOS de iniciativas donde son las propias comunidades (vecinos organizados, barrios, comunas, ciudades y grandes regiones metropolitanas) las que están haciéndose cargo de organizarse para poder proveerse de Internet . Nosotros en Chile estamos recién, timidamente, empezando a cuestionarnos respecto de este tema. Algunos ya amenazan con la inquisición y la hoguera a los que insinuan que el dogma de la Subsidiariedad del Estado podría no necesariamente aplicarse a este caso.
Probablemente la historia la hemos escuchado muchas veces. La Constitución Política de la República de Chile establece este principio de Subsidiariedad que limita la acción del Estado a todas aquellas materias que no puedan realizar los privados. La paradoja de la subsidiariedad en el caso de Internet es que los privados si pueden y quieren masificar su uso, pero comercialmente no les resulta rentable realizar las instalaciones y mantenciones de INDIVIDUOS aislados (por ejemplo en sectores rurales) o con áreas con población mayoritariamente pobre. Eso deja fuera de la Sociedad de la Información a la mayoría del país.
¿Y qué hacemos entonces?
El sentido común nos indica que nosotros, como sociedad, deberíamos tomar un mayor control sobre la provisión de Internet y las nuevas TICs. En la medida que los sectores más necesitados sigan “paralizados” a la espera de tener la posibilidad de acceder indvidualmente a estas herramientas nosotros simplemente los condenamos a décadas adicionales de aislamiento y pobreza.
Las comunidades (barrios, juntas de vecino, municipios o ciudades) pueden y deben organizarse para formar alianzas, (cooperativas, empresas locales, consorcios, etc.) que colectivamente tengan la capacidad de conseguir lo que las personas individualmente no pueden.
No se trata de subvertir la economía de mercado o romper con el aparentemente intocable principio de subsidariedad. Se trata de mirar la carencia de Internet desde una óptica más global que el individuo. Se trata de pensar, por ejemplo, en establecer redes municipales o regionales de USO PUBLICO. Se trata de permitir que los propios vecinos se organicen para contar con redes wi-fi caseras. Se trata de que, NOSOTROS las personas, las comunidades y las ciudades podamos sentir que estamos teniendo mayo control sobre nuestro propio futuro independientemente de que YO como INDIVIDUO tenga la posibilidad de “financiar” mi propio acceso a la sociedad de la información..
Es nuestro deber como ciudadanos el promover las transformaciones que garanticen nuestro bienestar presente y futuro. La evidencia internacional es categórica: las naciones más avanzadas del planeta son las más conectadas a las nuevas tecnologías y a Internet. En todas ellas, el Estado, las ciudades y la comunidad organizada están haciéndose cargo de manera decidida de esta carencia.Si dejamos el tema sólo como una problema individual que debe resolverse en el mercado, simplemente estamos atrapados por una miopia social que nos costará muy caro en las próximas décadas.

Discussion Area - Leave a Comment
You must be logged in to post a comment.