Entries Tagged as ''

MIEMBRO NUMERO 100

MIEMBRO 100Damos la bienvenida a nuestro miembro número 100. Nos tomó un poco más de 5 meses en alcanzar este número de inscritos. En este caso, estamos contentos de recibir en esta comunidad a don Jaime Peña, periodista de la Universidad Católica de Chile, con un Post-Grado en Comunicaciones Corporativas,corresponsal de revistas extranjeras en temas de economí­a y relaciones internacionales, director del portal de negocios del centro del Cono Sur de Sudamérica, Tempo Comunicaciones.cl

Jaime es un miembro activo de AtinaChile, el mayor movimiento ciudadano del paí­s. Pueden conocer algo más de Jaime si hacen click en su foto

Jaime Peña

BIENVENIDO A BORDO

Banda Ancha Social

Internet PíƒÂºblica y Solidaria: banda ancha social

En este post quisiera profundizar un poco sobre el concepto de “Banda Ancha Social” que aparece sólo mencionado tangencialmente en la entrevista que me realizaron en el diario “La Tercera” del dí­a de ayer.

Ver la entrevista AQUI.

Banda Ancha Social

El Estado debe garantizar el acceso a Internet para toda la población del paí­s. Mientras antes implementemos dicha polí­tica, más pronto comenzaremos a cosechar sus frutos. No es simple cuestión de tecno-euforia: En Estados Unidos, la Brookins Institution (un prestigioso centro de investigación) ha calculado que tener una red nacional de banda ancha podrí­a generar 1.2 millones de empleos, mientras que el no tenerla podrí­a haber causado la pérdida de 750.000 empleos.

Debemos avanzar hacia una infraestructura de banda ancha de uso público. Eso parece ser un hecho. Sin embargo, las modalidades especí­ficas en la que una polí­tica de esa naturaleza podrí­a finalmente implementarse tienden a ser menos claras.

En un extremo, uno podrí­a sugerir que el Estado deberí­a poseer (controlar) la infraestructura necesaria para garantizar una red de acceso público, que a modo de ejemplo, podrí­amos igualar a construir una carretera nacional, como la Ruta 5, es decir, la carretera que nos une fí­sicamente con el resto del mundo. Lo anterior implica un retorno al rol empresario del Estado, situación que probablemente no serí­a muy popular en el contexto actual.

En el otro extremo, el Estado podrí­a “comprar” a los privados el derecho de uso o concesionar la construcción de una cierta infraestructura de conectividad. En la práctica, esto es algo que ya esta haciendo, por ejemplo, con la red nacional que administra el Ministerio del Interior.

Considerando la rápida evolución tecnológica, parece tener más sentido una estrategia en la que el Estado suscribe contratos con empresas privadas para que sean éstas las que le provean de la mejor Internet posible, en vez de ejecutar gastos enormes en una tecnologí­a que en dos o tres años podrí­a quedar obsoleta o relegada a un segundo plano, por ejemplo, el cambio de Internet ví­a módem, luego, Wi-Fi y ahora Wimax.

El problema de una estrategia como esta (en cualquiera de las dos formas) es que podrí­a implicar un choque con las empresas privadas, las que con justa razón podrí­an demandar al Estado por violar las leyes vigentes. Por ejemplo, si grandes empresas como Telmex o Entel entraron al negocio Wimax (y están invirtiendo para levantar la infraestructura necesaria) es porque existí­an certezas legales que garantizaban reglas del juego claras.

La única salida razonable para esta situación es aprovechar la ventaja que la propia evolución de la tecnologí­a ofrece. Me explico. Hoy por hoy, la mayor parte de los usuarios de Internet que tienen banda ancha están navegando a velocidades sobre 160kbps, existiendo en el mercado nacional velocidades que pueden superarla en al menos 10 veces. El desarrollo de una cultura digital y la generación de contenidos más “pesados” (videos, juegos, file sharing, etc.) ha llevado que paí­ses como Estados Unidos o Japón cuenten cada dí­a con mayores velocidades. En Korea del Sur, probablemente el lí­der mundial en estos momentos, sobre el 70% de los hogares tienen Internet ADSL con velocidades sobre 1MBps.

La consecuencia práctica de esto: Para las empresas será cada vez menos atractivo vender paquetes de velocidades entre 56k-128kbps puesto que los clientes se van moviendo a las velocidades superiores en la medida que se van transformando en usuarios más intensivos de Internet. (ver imagen)

broadband_us.jpg
Ese rango de conectividad de Internet (56k-128kbps) es lo que en mi opinión deberí­a garantizar (en el corto plazo) el Estado a toda la ciudadaní­a. A esto es lo que yo llamo BANDA ANCHA SOCIAL, es decir, una polí­tica pública que permita un acceso a Internet generalizado y con una visión solidaria. Para que este esquema funcione, las empresas tendrí­an que ofrecer como Internet Banda Ancha el rango por sobre 128kbps, dejando lo que esta por debajo de eso para que el Estado pueda administrarlo. Obviamente el Estado deberí­a asumir el costo de esta polí­tica y priorizar su distribución (por ejemplo, potenciando el programa Enlaces, la Red Nacional de Infocentros o Biblioredes), pero en cualquier caso, es algo que deberí­amos tener masivamente antes del bicentenario.
Uno podrá reclamar muchas cosas respecto de esta propuesta, por ejemplo que es una velocidad inaceptable (aunque mucho mejor que ví­a módem), pero no debemos olvidar que la mayorí­a de las aplicaciones más básicas (navegar, leer correo, chatear e incluso hablar por skype) pueden funcionar con velocidades cercanas a 128kb. Complementariamente, cuando uno señala que serí­a deseable ofrecer “banda ancha para todos”, es importante entender que desde un punto de vista económico es más eficiente moverse progresivamente en este caso. Más adelante, cuando tengamos una cantidad mayor de usuarios y necesidades, podemos pasar a otros niveles más avanzados, como en el caso de esta campaña en EEUU.
Igualmente, se podrí­a sugerir que esta polí­tica rompe el rol subsidiario del estado y lo hace intervenir de manera inaceptable en los asuntos propios del mercado, respecto de lo que se podrí­a señalar que, en el fondo, esta polí­tica deberí­a ser entendida también como una manera de facilitar el “contagio” con Internet (crear mayor demanda), por lo que en el largo plazo las empresas se beneficiaran de todos modos al tener a un volumen creciente de clientes en condiciones de adquirir mayores velocidades.

Además, el argumento polí­tico de fondo es el mismo que ya indicó la Presidenta Bachelet: “El acceso a las tecnologí­as de la información será una prioridad. Ellas son la infraestructura invisible de esta nueva época. Así­ como la electricidad y el agua potable fueron los servicios básicos del siglo XX, mi gobierno se preocupará de garantizar el acceso universal a la sociedad de la información.” (Mensaje Presidencia, 21 mayo 2006)

Internet es crecientemente un servicio básico y tiene una importancia estratégica para el desarrollo nacional. Una polí­tica como la sugerida no supone violar la legalidad ni menos el libre funcionamiento del mercado. Sólo se trata de pensar el tema del acceso a Internet con una perspectiva de paí­s.

Periodismo ciudadano: crónicas con mirada propia, celular en mano

Fuente: El Clarin (Argentina)

 

Basados en la idea de que cualquier persona es un periodista en potencia capacitado para registrar los hechos que suceden a su alrededor, los portales de periodismo ciudadano se han expandido a decenas de paí­ses y crecen en la Argentina.

Clarin

L.B. y N.Z. De la Redacción de Clarí­n.com
var hexa = ‘%63%6F%6E%65%78%69%6F%6E%65%73%40%63%6C%61%72%69%6E%67%6C%6F%62%61%6C%2E%63%6F%6D%2E%61%72%20%20′; var desh = unescape(hexa); document.write(‘‘ + desh + ‘
‘);

‘; document.write( ‘‘ ); document.write( addy_text39154 ); document.write( ‘<\/a>’ ); //–>

Los portales de noticias realizados í­ntegramente con información enviada por lecto-corresponsales cada vez tienen más éxito a nivel mundial. Los ciudadanos parecen estar siempre listos para registrar cuanto acontecimiento suceda a su alrededor y los sitios aceptan encantados la buena voluntad. En otros paí­ses, como en Corea, estas páginas ocupan los primeros puestos del ranking de los medios más leí­dos. En Argentina, el fenómeno está dando recién sus primeros pasos pero varios sitios ya han adquirido gran prestigio y popularidad.

Acercáte rápido al objetivo. Levantá tu celular, dispará y enviá” alientan los creadores del sitio argentino Crónicas móviles (CM) a aquellos ciudadanos que quieran oficiar de periodistas, que n o necesitan haber estudiado periodismo, si no que simplemente quieran registrar lo que ocurre en su entorno y compartirlo con el resto de sus conciudadanos. Para hacerlo, no precisan una gran producción. Sólo necesitan su mirada, y en el mejor del los casos, un celular con cámara.

En el futuro todos vamos a ser periodistas “, conjetura Pablo Altclas, creador de CM, quien adelanta a Clarí­n.com que en breve le pagarán a los lectores la colaboración con el sitio y que, además, premiarán a los más activos con un celular con cámara de regalo.

“La idea es que cualquiera mande lo que le interese, siempre, con la calidad de imágenes que esté a su alcance. No se necesita ninguna cámara profesional para mandarnos fotos” aclara Altclas quien cuenta que en CM los cronistas amateurs no se han privado de nada. Han enviado desde el backstages de en una producción fotográfica de la modelo Carolina Oltra, la grabación del último videoclip del grupo Miranda!, un recital inédito de Callejeros en Córdoba y hasta un miniconcierto de Peteco Carabajal en la Casa Rosada.

Gracias a la velocidad que ofrecen las nuevas tecnologí­as, y a que los corresponsales ya están en los lugares de los hechos, estos sitios se adueñan de las primicias y le ganan de mano a los medios tradicionales. Altclas informa que han podido mostrar antes que nadie imágenes como las del atentado en Londres, del terremoto en Pakistán y gracias a su red de colaboradores hasta han transmitido en tiempo real el show de U2 en Buenos Aires.

El fenómeno de periodismo ciudadano virtual tuvo sus inicios en Oh my News , un concurridí­simo sitio coreano que rompió con todos los esquemas sociales y que ha provocado interminables debates entre los profesionales de la comunicación del resto del mundo.

En sólo tres años, el portal de noticias, realizado por 37 mil colaboradores que enví­an alrededor de 200 noticias diarias, logró alcanzar los 14 millones de visitas por dí­a. Al igual que en las redacciones profesionales a los ciudadanos que enví­an un artí­culo se les paga por la publicación, la retribución económica aumenta cuánto más leí­das son las historias.

Con el sitio Sosperiodista.com.ar el periodismo ciudadano también llegó a Córdoba. Mario Albera, responsable del sitio explica a Clarí­n.com que decidieron abrir el portal porque diariamente recibí­an decenas de artí­culos escritos por particulares en los diarios donde trabajaban. “Hicimos esto porque querí­amos que la gente se sienta reconocido su trabajo. La idea es superar la carta de lectores. Tomamos como modelo el sitio Oh my news, pero nuestro objetivo es darle una mirada distinta a las cosas, llevar a cabo un periodismo distinto, escrito en primera persona, abierto y participativo”, explica Albera.

“Vamos a ver cómo evolucionan las cosas. Yo creo que estas propuestas van a terminar con la unidireccionalidad que rige en el periodismo actual. Creo que no por ser periodistas somos los dueños de las noticias. Hay gente que en muchos campos conoce más que nosotros y yo creo que en esa gente no tiene donde canalizar sus conocimiento. La idea es brindarles un espacio para que se expresen con absoluta libertad”, aclara el responsable del sitio cordobés que con sólo dos semanas en la Web ya alberga a más de 300 visitantes diarios.

El fenómeno que se aproxima en nuestro paí­s, y que ya sucede en otros rincones del mundo, plantea un amplio desafí­o tanto para los lectores y medios de comunicación.

INTERNET & THE CITY

Si seguimos pensando la carencia de Internet como un problema simplemente individual (es decir, yo individuo resuelvo el problema dentro de las reglas del mercado), estamos simplemente siendo “más Papistas que el Papa”, es decir, no estarí­amos reconociendo el innegable hecho de que incluso en la economí­a más “capitalista” del mundo (EEUU), hoy existen literalmente CIENTOS de iniciativas donde son las propias comunidades (vecinos organizados, barrios, comunas, ciudades y grandes regiones metropolitanas) las que están haciéndose cargo de organizarse para poder proveerse de Internet . Nosotros en Chile estamos recién, timidamente, empezando a cuestionarnos respecto de este tema. Algunos ya amenazan con la inquisición y la hoguera a los que insinuan que el dogma de la Subsidiariedad del Estado podrí­a no necesariamente aplicarse a este caso.

Probablemente la historia la hemos escuchado muchas veces. La Constitución Polí­tica de la República de Chile establece este principio de Subsidiariedad que limita la acción del Estado a todas aquellas materias que no puedan realizar los privados. La paradoja de la subsidiariedad en el caso de Internet es que los privados si pueden y quieren masificar su uso, pero comercialmente no les resulta rentable realizar las instalaciones y mantenciones de INDIVIDUOS aislados (por ejemplo en sectores rurales) o con áreas con población mayoritariamente pobre. Eso deja fuera de la Sociedad de la Información a la mayorí­a del paí­s.

¿Y qué hacemos entonces?

El sentido común nos indica que nosotros, como sociedad, deberí­amos tomar un mayor control sobre la provisión de Internet y las nuevas TICs. En la medida que los sectores más necesitados sigan “paralizados” a la espera de tener la posibilidad de acceder indvidualmente a estas herramientas nosotros simplemente los condenamos a décadas adicionales de aislamiento y pobreza.

Las comunidades (barrios, juntas de vecino, municipios o ciudades) pueden y deben organizarse para formar alianzas, (cooperativas, empresas locales, consorcios, etc.) que colectivamente tengan la capacidad de conseguir lo que las personas individualmente no pueden.

No se trata de subvertir la economí­a de mercado o romper con el aparentemente intocable principio de subsidariedad. Se trata de mirar la carencia de Internet desde una óptica más global que el individuo. Se trata de pensar, por ejemplo, en establecer redes municipales o regionales de USO PUBLICO. Se trata de permitir que los propios vecinos se organicen para contar con redes wi-fi caseras. Se trata de que, NOSOTROS las personas, las comunidades y las ciudades podamos sentir que estamos teniendo mayo control sobre nuestro propio futuro independientemente de que YO como INDIVIDUO tenga la posibilidad de “financiar” mi propio acceso a la sociedad de la información..
Es nuestro deber como ciudadanos el promover las transformaciones que garanticen nuestro bienestar presente y futuro. La evidencia internacional es categórica: las naciones más avanzadas del planeta son las más conectadas a las nuevas tecnologí­as y a Internet. En todas ellas, el Estado, las ciudades y la comunidad organizada están haciéndose cargo de manera decidida de esta carencia.Si dejamos el tema sólo como una problema individual que debe resolverse en el mercado, simplemente estamos atrapados por una miopia social que nos costará muy caro en las próximas décadas.

Concurso: Comunidades Digitales 2006

La Fundación Todo Chile Enter entrega en comodato equipo computacional profesionalmente reacondicionado a organizaciones sin fines de lucro, con el objeto de disminuir la brecha digital.

Concurso: Comunidades Digitales 2006

El traspaso de equipamiento computacional a organizaciones sin fines de lucro para el año 2006 se realizará mediante  un  concurso de proyectos en el cual podrán participar organizaciones sociales y comunitarias de cualquier región del paí­s y asignará un total de 1000 Computadores a repartir entre las organizaciones que resulten ganadoras.

La finalidad de este concurso consiste en apoyar a las organizaciones sociales y comunitarias que participen en el mismo, brindándoles equipo computacional para el desarrollo y mejoramiento de sus programas y proyectos.

A la Fundación le interesa apoyar programas con impacto social de diverso tipo, ya sea que estos pongan los equipos computacionales en forma directa al servicio de la ciudadaní­a, o que utilicen los equipos para mejorar la gestión de las organizaciones y así­ potenciar la labor social que desarrollan.

Conforme a las bases, se recibirán consultas hasta el 28 de Julio del 2006

Karol Labrin Provoste
Coordinadora
Fono: 5167314
Correo electrónico: concurso2006@chilenter.cl

El concurso se encuentra abierto entre el dí­a 03 de julio de 2006 y el 14 de agosto de 2006 hasta las 13:00 horas