Desafí­os de la Escuela en la Sociedad de la Información

CONECTANDO A CHILE: Abriendo nuevas ventanas de oportunidad

 

 

Desde fines del siglo XX hacia los inicios del siglo XXI, Chile y el mundo se ha
visto inundado de un nuevo escenario tecnológico, donde priman satélites, información digitalizada, computadores cada vez más capaces, la realidad virtual y la conectividad global, entre otros. Este vertiginoso avance nos conduce también a un nuevo escenario social que va desde la globalización financiera, hasta la tan llamada sociedad de la información. Quisiera comentar a este respecto dos textos relevantes en relación con el tema de la educación y la sociedad de la información.

La educación y los centros de enseñanza, como señala José Pérez Tornero, “han soportado la presión de este cambio con crisis y contradicciones: reformas, malestar docente, insuficiencia de recursos, desmotivación de estudiantes, desorientación, incertidumbre…” (p.37).

En Chile, la renovación tecnológica ha sido más bien pobre y lenta en relación a paí­ses más desarrollados y la presión del discurso de la modernidad tecnológica ejerce gran influencia y genera diversas reacciones en el ámbito educativo.
“Si la escuela tiende a ser refractaria a la incorporación de nuevas tecnologí­as y suele cerrarle sus puertas, éstas acaban entrando indirectamente por la ventana: quienes asisten a ella viven un entorno cada vez más determinado por estas nuevas tecnologí­as” (Pérez, J, 1996, pág.38). Como puede verse, no podemos quedar ajenos ni al margen de los cambios de nuestra sociedad.
Cambios ha habido en la enseñanza, pues ésta parece haber perdido parte de la autonomí­a y capacidad de acción que tuvo en otros tiempos; ha cambiado su valoración social, pues las fuentes de saber y de acumulación del conocimiento se multiplican, expanden y difunden a pasos agigantados y el saber no se circunscribe sólo, como antes, al espacio escolar, en cuyo seno se congregaban maestros sabios y expertos que tení­an el monopolio de la instrucción. La información hoy, está en todos lados hasta el punto en que se ha producido una explosión de información y conocimiento que desborda a los centro educativos. Escuelas y Universidades ya no son los únicos centros del saber, ni del progreso cientí­fico y social, pues los media se han convertido en el nuevo soporte del conocimiento público.
Es un hecho que las TIC’s generan tensión en el ámbito educativo ya que las escuelas han debido enfrentar a un poderoso competidor, las tecnologí­as de la información y comunicación, que proveen un nuevo clima cognoscitivo y de aprendizaje y que supera la capacidad de la escuela de mantener a los niños en un ámbito controlado de educación.
Pérez (1996) plantea la existencia de una crisis de la institución escolar en cuanto ésta ya no es la única depositaria del saber socialmente relevante y además, plantea que parte de esta crisis se debe a que la escuela, que ha sido la institución más eficaz para la enseñanza de la lectoescritura, se está quedando atrás en la promoción de la nueva alfabetización de la sociedad de la información; la del lenguaje audiovisual y de la informática. Hoy, los profesores no son los maestros que atesoran las habilidades y sabidurí­as, pues los alumnos disponen de muchas fuentes con las que contrastar e incluso poner en duda el saber de los primeros.

No podemos evitar ni resistirnos a esta época de cambios tecnológico-sociales que vivimos; una democratización y modernización de la escuela y sus recursos no sólo son condición indispensable de una sociedad democrática, sino que también constituye un instrumento para alcanzar dicha meta. Es necesario, siguiendo las indicaciones de la UNESCO, una apertura sistemática de la escuela a las nuevas fuentes de saber y convertir a las mismas en espacios de exploración, descubrimiento e invención. Es de gran importancia aceptar la necesidad de potenciar la alfabetización propia de la sociedad de la información, sin deslegitimar la importancia vital de la lectoescritura. No hay que hacerse los locos: la lectoescritura no basta para capacitar a los jóvenes a la hora de entrar al mundo laboral y social. “Una escuela consciente, y que responda a las exigencias de nuestro tiempo, no puede renunciar a esta tarea” (Pérez, J, 1996, pág.38).

Por Pamela Frí­as Castro

Estudiante de Psicologí­a, Universidad de Chile

Fuentes:

  • Pérez, J (1996): Las escuelas y la enseñanza. Cap 1: Las escuelas y la enseñanza en la sociedad de la información.
  • Informe UNESCO (1996): “La información encierra un tesoro”
Comentario[s]

One Response to “Desafí­os de la Escuela en la Sociedad de la Información”

  1. Me parece muy acertado lo planteado con respecto a la importancia de trabajar con la tecnologí­a en las escuelas, mas aún desde el jardí­n infantil, ya que vemos a diario lo diferente que son nuestros niños y niñas en su desarrollo, comparado con lo que era antes, los párvulos nos dan a conocer con su actitud que las formas de enseñar deben estar de acuerdo a la realidad actual y una importante es el uso de la tecnologí­a, su motivación en este aspecto es espontáneo, las educadoras debemos acoger sus inquietudes e intereses para avanzar hacia la calidad de la educación que esperamos lograr.

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