Cooperativismo Tecnológico

Quisiera compartirles el enfoque que fue una de las razones por lo cual fuimos merecedores, con GOTA , al premio del Presidente de la Compañía AMD, enmarcado en la iniciativa 50×15, la cual busca conectar al 50% de la población mundial al año 2015. Una meta ambiciosa, y que según los directivos de esta empresa (una de las más importantes en cuanto a tecnología se trata, en el mundo), nuestro trabajo puede aportar de manera concreta.
GOTA, lo que hace es cambiar el foco de la discusión, acerca de cómo enfrentar la reducción de la Brecha Digital, acercando el mundo de los excluídos e incluidos digitalmente.
La forma en que lo hace, es que pasamos de una forma de enfrentar el problema “Tecnocentrista”, a una que se transforma en una híbrido, que hemos denominado “Socio - Tecnológica”. Esto quiere decir, que las discusiones para acortar la distancia tecnológica se deben hacer no desde una mirada estrictamente técnica, en cuanto a saber cuántas antenas, cuánta fibra, cuántos computadores, sus especificaciones técnicas o el ancho de banda, sino que se le debe agregar (y creemos que de forma mayoritaria) variables que corresponden a las características de las comunidades donde éstos elementos tecnológicos se insertan. Pasando al enfoque Socio - Tecnológico, incluyendo elementos culturales y sociales.
El conocer a fondo (o por lo menos una buena parte de ellas) a la cultura y sociedad donde se insertan los recursos tecnológicos, nos dice que éstos no serán ajenos a las comunidades donde se incorporan, por lo que se generarán procesos de apropiación de las tecnologías. Reduciéndo las posibilidades de fracaso de éstas “intervenciones” tecnológicas.
Para ser más gráficos, quisiera mostrarles que fue lo que hicimos con GOTA en “Connecting The World”, el concurso de AMD:
La empresa propuso un concurso de diseño de dispositivos que dieran como resultado que las comunidades en desventaja tecnológica, pudieran incluirse a la Sociedad de la Información.
Pues bien, lo que hicimos fue generar una solución que reflejara las características de una comunidad que ya conocíamos, y a la cual habíamos estado investigando desde hace ya siete meses, que es Batuco.
Esta comunidad posee la Cooperativa de Agua Potable más grande de Chile, reuniéndo a más de 3000 socios, los que se proveen de agua potable a través de un servicio administrado por la propia comunidad.
Las Cooperativas de Agua, o Comités de Agua Potable Rural, se formaron hace cuarenta años en Chile, y fueron parte de un plan de Gobierno en el cual se generó la infraestructura básica de acceso para el Agua Potable, dejando el costo de la administración del recurso en las comunidades, pasando a supervigilar la calidad del servicio solamente.
Si se mira la frase “Infraestructura básica de acceso”, quizá se asome en nuestros recuerdos haberla escuchado muchas veces para Internet y/o Computadores, siendo ésto, lo que nosotros hemos ocupado, tratando de homologar esta política de democratización de los servicios básicos, tal cual se ha expresado para los recursos tecnológicos últimamente en las esferas de Gobierno.
Volviendo a Batuco, se tiene que existe una percepción de eficiencia en la distribución del agua potable en ésta comunidad, donde se han generado lazos de confianza, institucionalizándose la organización de la Cooperativa de Agua en Batuco.
Lo anterior involucra y explica la sobrevivencia de este tipo de organizaciones a tan diversos sistemas políticos y económicos en nuestro país en los últimos cuarenta años. Siendo un caso digno de estudio y análisis, tal como lo hacemos ahora para el nuevo enfoque a la Brecha Digital, y que se puede extrapolar a diversas aristas.
Poniendo las cifras que entrega la ACI (Alianza Cooperativa Internacional), tenemos que 800 millónes de personas en el mundo dicen ser parte de las Cooperativas, ya sea de servicio, financieras, infraestructura, agrícolas, etc., y tan sólo en Latinoamérica, esta cifra supera los 30 millónes de personas.
Se autodefinen como una empresa “puente” entre el Estado y el Mercado, y persiguen la mejora de las condiciones de vida de sus asociados (cooperarios) y de la Sociedad en General. Siendo asociaciones sin fines de lucro.
El caso de Batuco implica que si se logra la introducción de tecnología de esta forma comunitaria, se podría lograr la apropiación de éstos elementos, incorporándolos a su vida diaria, ya que la administración de los recursos se hace de una forma comunitaria, aprovchando los canales de confianza ya descritos entre las personas de éstas organizaciones llamadas Cooperativas. Todo esto logrado mediante la introducción de variables culturales al análisis de la reducción de la Brecha Digital, dejándo de lado el determinismo tecnológico de la discusión clásica en este tema.
Por último, para lograr lo que en definitiva llamamos el Cooperativismo Tecnológico, se deben potenciar dos procesos sociales en éstas comunidades, que son:
Involucramiento de la Comunidad; específicamente en las etapas de planificación de éste tipo de proyectos, y un
Ambiente de Aprendizaje; donde los conocimientos de la tecnología, necesarios para su manejo, se hagan apoyados en las redes sociales que forman éstas comunidades. Podriamos resumirlo en la frase: “Aprendo del otro”, siendo el otro un común, y no un tercero que es reconocido como el “Profesor”, por lo general las relaciones sociales se generan en una ambiente, y como Max Weber diría, en una forma de acción social donde el “caudillismo” se presenta, teniendo al “adelantado” de la comunidad como el “usuario avanzado”, siendo quizá, solamente aquel que tenga un menor grado de temor de interactuar con la tecnología el que se la presente a su común.
Por éstas razones el diseño de GOTA se ve potenciado, y hasta quizá superado por el contexto que hay detrás, los procesos que se potencian, y la gran cantidad de personas que se podrían beneficiar del manejo de tecnología en el mundo.

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