OPEN SOURCE: Ahorros para el Estado y computadores para los Niños
Resulta difícil de creer el gigantesco despilfarro que hace el Estado Chileno en pago de licencia de Software que perfectamente podría evitar por el uso de código abierto.
La señal de atención vino vía nuestro amigo Chuqui que al igual que en un reporte reciente de Fayerwayer destacaba la propuesta del Senador Alejandro Navarro para promover el uso del software libre en el sector público. Lo que resulta más notorio a mi juicio es este dato que cito directamente del discurso del Senador:
“Sólo en el presupuesto 2007, las partidas ministeriales contemplan para el ítem “Programas Informáticosâ€, distinto de la adquisición de equipos, algunas cifras como las siguientes:
Ministerio de Defensa $2.229.971.000;
Ministerio de Vivienda $1.019.651.000;
Ministerio del Trabajo $780.883.000;
Ministerio de Educación $764.414.000;
Ministerio de Justicia $723.567.000;
Ministerio de Economía $655.566.000;
Ministerio de Salud $431.243.000;
Ministerio del Interior $331.728.000;
Ministerio de Planificación $270.004.000
Sólo estos nueve ministerios suman un total de $7.207.027.000, lo que equivale a una cifra varias veces superior al presupuesto anual de más de 200 municipalidades del país (un 57% del total de municipalidades) que tuvieron presupuestos inferiores a 2 mil millones de pesos el 2005.” (Fuente: página web del Senador Navarro)
Es cierto que los ministerios y reparticiones públicas compran mucho más que software como Microsoft Office (idea implícita en la campaña Stop Microsoft del Senador), por ejemplo, sistemas de control de flujos, de adquisiciones, de administración de stocks, etc que no son todos de esa empresa. Igualmente es cierto que el criterio de compras tiene muchas veces que ver garantizar el soporte más que con el producto final, es decir, asegurar que tendrán un buen nivel de respaldo para corregir y adaptar los software, lo que es crítico en instituciones con equipos pequeños en el área de informática, pero de todas formas las cifras no dejan de sorprender considerando que existen muchas alternativas de programas que están disponibles en código abierto y que el país posee una excelente base profesional de personas que podrían contratarse para realizar esos trabajos.
¿Y para qué podría haber servido ese dinero?
Si convertimos ese pago de licencias a dólares (tipo de cambio $520) tenemos aproximadamente 13 millones. Con ese dinero podríamos comprar aproximadamente 65.000 OLPC (estimados a 200 dólares, lo que incluye el costo de las máquinas y otros costos asociados).
¿Qué podríamos hacer con esas 65 mil máquinitas?
NOS ALCANZA PARA DARLE UNA A CADA UNO DE LOS ESTUDIANTES DE 7 Y 8 BASICO DE TODAS LAS LOCALIDADES RURALES DEL PAIS, que aproximadamente equivale a 65000 niños, según cifras oficiales del Ministerio de Educación.
¿Y para qué podría haber servido ese dinero?
Estos resultados parecen ir de la mano con la realidad en cuanto a que las familias de sectores con los recursos suficientes tienen incorporado el acceso a las TICs como algo necesario en sus vidas. Por ejemplo, se ha demostrado que existe una relación positiva entre hogares con y sin niños en el caso de alguno de los países más desarrollados: Los hogares con niños tienen comparativamente más acceso a internet y a computadores que aquellos donde no viven niños. Esto podría interpretarse como una cierta valoración especial que le confieren las familias en las naciones desarrolladas a la existencia de estas tecnologías como apoyo a la educación de los niños.
