En que creemos
¿Para qué este sitio?
Conectando a Chile es una comunidad de aprendizaje para la acción. El propósito de este sitio es difundir experiencias, noticias y conocimientos que ayuden a reducir la brecha digital y mejorar la igualdad de acceso a la sociedad de la información en Chile. Nosotros intentaremos que ese SABER se transforme en HACER, es decir, nos proponemos desarrollar proyectos y colaborar a que otros puedan llevar adelante sus propias iniciativas tendientes al logro de estos objetivos.
En tal sentido, apuntamos a mejorar el entendimiento en torno a como disminuir la “brecha digital”, destacando el rol que le cabe a la participación social y en general a los esfuerzos público-privados que se desarrollan tanto en nuestro país como en el extranjero.
Nuestro compromiso
El Portal Web CONECTANDO A CHILE esta disponible para promover eventos, conferencias, foros y toda clase de actividades que contribuyan en esa dirección, por lo que lo invitamos a contactarnos en caso de requerir apoyo para difundirlas.
Todas las actividades sin fines de lucro pueden ser publicadas gratuitamente en este espacio, por ejemplo, por la vía de banners.
De igual forma nosotros queremos difundir conocimiento, por eso, lo invitamos a unirse al equipo que contribuye en este portal, enviándonos sus aportes. Recibimos documentos de trabajo, ensayos, casos, resúmenes de libros, artículos de prensa, columnas de opinión, links a otros sitios, etc.
Para aportar, usted debe inscribirse en este portal. Los aportes son evaluados por alguno de los editores previa publicación, principalmente para asegurarnos de que existe una coherencia con los propósitos de nuestro proyecto.
Por último, queremos desarrollar actividades, proyectos o iniciativas. No nos conformamos sólo con entender mejor los procesos, queremos ser partícipes de los cambios.
¿A qué personas esta dirigido este portal?
Nosotros nos esforzaremos por mantener contenidos de calidad que puedan servir de punto de referencia para todas las personas y organizaciones involucradas en promover y trabajar por un avance más democrático y equitativo de la llamada sociedad de la información.
En tal sentido este portal es no-partidista, independiente de grupos de poder, empresas o el gobierno. Pensamos que organizaciones de base, estudiantes, activistas, ONG’s y líderes comunitarios deberían beneficiarse de y contribuir con el trabajo que desarrollaremos aquí.
Gracias por su interés y esperamos volver a contar con su visita. Puede escribirnos a:
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EL MANIFIESTO DE CONECTANDOACHILE.org
Cuatro propuestas para avanzar hacia una sociedad basada en el conocimiento y la información
1. La sociedad de la información ha llegado para quedarse: aprendamos a vivir con ella.
En otras palabras la organización de la vida humana centrada primordialmente en torno al conocimiento y la tecnología no corresponde a un estado pasajero sino a una condición permanente que permitirá redefinir el mapa mundial de las naciones más avanzadas del planeta durante el siglo XXI. Si bien coexistirán formas de vida que giren en torno a actividades primarias como la agricultura o la ganadería así como a actividades vinculadas a la producción industrial, es previsible que en las próximas décadas nuevas aplicaciones tecnológicas penetren todas las esferas de la vida, desde el cultivo de transgénicos hasta la masificación de la nanotecnología para fines industriales y domésticos. El principal desafío para Chile en los próximos años es trabajar para aumentar radicalmente el uso del conocimiento y de nuevas tecnologías de la información y comunicaciones (TICs) tanto en la vida económica como más generalmente en la vida social de la nación. El país debe por tanto hacer esfuerzos para masificar esta sociedad de la información en todas las esferas de la vida nacional y no sólo transformarse en una nación con sectores altamente tecnologizados. La masificación de las TICs supone un proceso de entendimiento crítico del rol que dichas tecnologías pueden cumplir en la vida humana: no proponemos una utopía tecnológica sino más bien una absorción reflexiva y crítica de las TICs de acuerdo a las características propias de nuestra nación.
2. La Internet continuará siendo el gran medio articulador de la sociedad de la información y por tanto debe asumir un rol estratégico en el desarrollo nacional.
Aunque cambie de nombre, se generen protocolos nuevos, o se reemplace por redes alternativas, el concepto de interconexión de información por la vía electrónica representado hoy por la Internet debería mantener y profundizar su rol como medio de comunicación e intercambio en las sociedades centradas en el conocimiento y la información. Por lo anterior, un desafío central para los países que hoy están cercanos al umbral del desarrollo es intensificar (mayor capacidad de transmisión de datos) y masificar (mayor número de conectados) el acceso a la Internet. Lo anterior supone fundamentalmente un esfuerzo en el área de infraestructura y capacitación, donde la clave reside no en lo primero sino en lo segundo, es decir, necesitamos más personas calificadas para “apropiarse†(con competencias para dominar y diseñar) la Internet según los requerimientos de nuestra nación. El Estado - con el apoyo de la sociedad en su conjunto- deberá promover no sólo el acceso universal sino que la alfabetización digital para toda la población del país, como parte de una estrategia nacional que suponga a la Internet como uno de los pilares básicos de promoción del desarrollo.
3. La llamada “brecha digital†emerge como uno de los principales problemas que debemos resolver para insertarnos exitosamente en la sociedad de la información.
La creciente tecnologización de la vida, especialmente para fines productivos y de constitución de redes comunitarias supone el dominio de códigos, técnicas y lenguajes que se hacen cada vez más complejos y por ende más restrictivos desde un punto de su dominio generalizado. El avance de la sociedad de la información deja a su paso un creciente número de “marginados digitalesâ€, que no sólo corresponden a los más pobres de la sociedad, sino que también tiende a transformarse en una “tecno-marginalidad†donde se perpetúa la situación de desventaja de los grupos que ya sufrían discriminación previamente. Un desafío central para países como Chile es como llevar adelante políticas de e-inclusión que puedan servir para integrar al máximo número de personas a la sociedad de la información bajo un contexto en el que probablemente dichas políticas serán parcialmente impopulares al no enfrentar “directamente†el tema de la pobreza. La falta de comprensión sobre las implicancias de una sociedad centrada en el conocimiento por parte de importantes sectores de la vida nacional, por ejemplo en el ámbito político o en el mundo de la cultura, hacen necesario que todos los actores que hoy se encuentran trabajando para el avance de la sociedad de la información coordinen sus esfuerzos de manera de aumentar la conciencia colectiva sobre el tema. Un cambio de paradigma es responsabilidad de todos nosotros y una condición necesaria no sólo para el avance de la sociedad de la información sino que para garantizar que dicho avance se haga de manera más equitativa.
4. Para avanzar hacia una sociedad de la información hay que poner más énfasis en la “sociedad†y menos en la “informaciónâ€.
En otras palabras, se necesita una destecnologización del debate que lo mueva desde un discurso dominado por aquellos que manejan el “lenguaje de las máquinas†(programadores, ingenieros en informática, administradores de redes, etc.,) hacia un discurso centrado en el aspecto humano de los sistemas informáticos y tecnológicos. La clave esta en el uso, no en la arquitectura. Diseñadores, artistas, filósofos, educadores y particularmente la ciudadanía, deben asumir un rol más protagónico y crítico en las discusiones sobre la sociedad de la información, de manera de garantizar una difusión reflexiva de la naturaleza de este fenómeno. 
Por el contrario, una creciente tecnologización del discurso sólo aumenta la distancia entre los que manejan el código y el resto, agravando por tanto la brecha digital. En la medida que los sistemas informatizados aumentan sus prestaciones y capacidades, éstos también se vuelven más complejos e inmanejables para la inmensa mayoría de la población. Por lo tanto, resultaría deseable que una nación como Chile trabaje para promover sistemas y tecnologías donde primen la facilidad de uso por sobre cualquier otra consideración. Esto podría generar un apogeo en el desarrollo de software y aplicaciones, por ejemplo, con versiones locales de sistemas operativos para computadores, portales de atención municipal diseñados por los propios vecinos, o el florecimiento de comunidad digitales que incluyan a actores hasta ahora marginados, como podría ser el caso de grupos indígenas que podrían coordinarse en sus propios dialectos y según sus propias lógicas de organización. El potencial de las aplicaciones de código abierto (Open Source), permite que personas sin conocimiento de programación puedan crear sistemas confiables y “amigables†a un costo prácticamente cero. La labor central de los técnicos que manejan el lenguaje de las máquinas en un país como Chile debe ser el “traducir†dicho lenguaje a formatos lo más transparentes y abiertos posibles, de manera de garantizar que cualquier persona, independiente de su condición, sea capaz de desarrollar aplicaciones que resulten beneficiosas individual o colectivamente.
